Yo estuve allí (BEC -Baracaldo,  29 de enero de 2007) 

  Chuck Berry en Bilbao 


 

 

Lo reconozco. No entraba en mis prioridades. De hecho, eran  las 9 de la noche cuando me acordé de que se celebraba el concierto. Lo había visto reseñado en la prensa el fin de semana. Creía que empezaba a las 8 con los teloneros, pero luego vi algo en internet sobre las 9,30, y me dije: Ya tiene 80, no creo que volvamos a coincidir. Ya me había perdido el de Little Richard el verano pasado en Asturias o Galicia (no recuerdo bien) (y el de Bill Haley en Barcelona en los 60, JA!). Y pensé, se celebra a unos pocos Kms de donde estoy, al menos llegaré a ver algo. Monté en el coche y me fui al BEC. No había estado nunca, logré encontrar el parking y subí a la planta baja. Todo vacío. Venía un grupo de gente, les pregunté y dijeron que iban al concierto. Se oyeron los dos chistes de rigor (¿Por aquí es el concierto del Inserso? y el otro ¿Has venido a ver a Chuck? Sí a Chuck Norris). Compré una entrada en taquilla (probablemente es la última que se ha vendido en Europa en esta gira, la subastaré en eBay). Bajé al patio en frente del escenario, y ... bueno, mereció la pena. Saqué algunas fotos (estaba casi al fondo, tenía la tarjeta llena -había estado en lejona sacando fotos en la biblioteca para la conferencia de documentación científica- y casi no había batería).

 

 

Los intérpretes que acompañaban al maestro: Piano eléctrico, guitarra (el hijo, camiseta roja), bajo y batería. Todos excelentes.

Y un quinto acompañante, una chica de color que cantaba y sobre todo, tocaba la armónica de forma excelente..

 

   Ella tocaba la armónica (y cómo !!!)

Cuando terminó su brillante acompañamiento, Chuck exclamó "I love her" (oí que uno de los que estaba cerca le preguntó a un vecino "Qué ha dicho, que la quiere?")

En una de las interpretaciones comenzó con la guitarra un fragmento del Everyday I Have the blues (bonita coincidencia, acababa de recoger en Vellido el CD del vinilo de James Brown Soul on top que tiene esa canción).

 

Desgranó su repertorio clásico. La nota triste (nunca mejor dicho): Dio la nota al empezar Johnny Be Good, no le salió el acorde, lo hizo mal, lo interrumpió, dejó de tocar, se fue donde el teclista, estuvieron intercambiando opiniones, y volvió y lo hizo mejor. En fin, será que los años no perdonan.

 

Al final subieron unas chicas a bailar al escenario. Una de ellas con todo el desparpajo se arrodilló frente a él y le estuvo filmando con el móvil. Otra cogió el micrófono y dijo "Gora Barakaldo!".

 

Al terminar, se marchó sin más. No esperábamos un bis (fue milimétrico lo de concierto de 60 minutos) y nos fuimos. Estuvo bien, es algo irrepetible.

Al día siguiente compré la prensa local. La mayor reseña, el Deia. Menos en el Correo y apenas en el mundo. Colgaré facsímiles cuando tenga tiempo (sigh!)

http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/prensa/20070130/cultura_viz/rockero-octogenario_20070130.html

 

Su música perdurará siempre: viajando por el espacio.